Domingo 05 de Septiembre de 2010
 
 
 
 
       
 
  Citroën Revolte
   
  Presentado en el Salón de Frankfurt 2009. Se trata de un revolucionario vehículo urbano cuyo enfoque innovador hace difícil saber hasta qué punto el lujo transgresor de este prototipo inspira su contenido tecnológico o si es su tecnología la que sirve de soporte al lujo.
   
 
  Galería      
    Sus principales caracteristicas son las líneas enérgicas, apoyadas por sus dimensiones muy reducidas  
    Características de un vehículo de alta gama, pero rompe con los códigos de lujo  
    De escasa altura y bien asentado en sus cuatro ruedas  
    Puertas de apertura antagonista, facilitan el acceso y descubren un espacio interior multicolor  
    Citroën apuesta por el inconformismo para romper con la imagen clásica del coche pequeño  
    Abandonando los materiales clásicos, como la madera o los tonos convencionales  
    el ambiente a bordo del REVOLTE es lujoso y atrevido  


  El REVOLTE es un prototipo cuyo objetivo es responder a las exigencias del tiempo actual. La expansión de las ciudades, el cambio radical de los medios de transporte y la multiplicación de las soluciones de movilidad demuestran que el segmento de los automóviles pequeños está llamado a conocer un desarrollo importante. Como reflejo de las evoluciones de la sociedad y de sus estilos de vida, los automóviles compactos ven cómo su estatus evoluciona sin cesar y cómo se amplía su campo de actuación: vehículo económico, segundo coche, automóvil para recorridos urbanos o incluso accesorio de moda.

Con unas líneas enérgicas, apoyadas por sus dimensiones muy reducidas, el REVOLTE no se conforma con ser un vehículo urbano al uso. Integra las características de un vehículo de gama alta de un modo que rompe con los códigos del lujo tal y como lo conocemos.

El REVOLTE es mucho más que un vehículo funcional de pequeño tamaño, tanto por sus dimensiones (3,68 m de longitud, 1,73 m de anchura y 1,35 m de altura) como por su aspecto, que se desmarca de los códigos austeros y estrictos del lujo tradicional, con un color violeta intenso y luminoso.

De escasa altura, bien asentado en sus cuatro ruedas, el REVOLTE parece decidido a superar todos los obstáculos de la circulación en la ciudad. Impresión que se confirma por las proporciones de su silueta.

Tanto sus marcados pasos de rueda como su capó redondeado o incluso sus flancos esculturales, diseñados para acompañar al techo redondeado, muestran unas formas poderosas. Sus puertas, con apertura antagonista, facilitan el acceso y descubren un espacio interior multicolor. Esta peculiaridad, que consiste en asociar colores vivos al universo de la gama alta, ratifica el inconformismo creativo de Citroën. El REVOLTE, como antes el prototipo Hypnos, pretende hacer evolucionar los códigos tradicionales del lujo.

Cuero liso, espeso terciopelo de color rojo carmín y aluminio son los principales componentes del habitáculo de este prototipo. Abandonando los materiales clásicos, como la madera o los tonos convencionales, el ambiente a bordo del REVOLTE es lujoso y atrevido.

El interior del REVOLTE está compuesto por tres plazas, con un habitáculo cuyo concepto se acerca más a un mobiliario de interior que al habitáculo de un automóvil. El habitáculo está compuesto por un asiento de diseño contemporáneo, cuyas líneas fluidas llegan a todo el espacio trasero de REVOLTE y a la zona que está habitualmente reservada al pasajero delantero. Es ahí donde uno de los pasajeros traseros puede estirar las piernas y experimentar las sensaciones propias de un ambiente confortable y lujoso. Además, es posible colocar una sillita de niño, de espaldas a la carretera. El REVOLTE hace gala de una configuración inédita en este tipo de vehículo, con un habitáculo original y distintivo.

La visión tradicional, que asocia normalmente “pequeño” a “básico”, queda obsoleta en lo que se refiere a la forma de propulsión del REVOLTE. Contemporáneo y sofisticado hasta en su motor, el REVOLTE adopta una propulsión y transmisión enfocadas hacia el futuro.

En un momento en el que la industria del automóvil se vuelca en la dirección del “100% eléctrico”, el REVOLTE se distingue con una propulsión híbrida recargable, que aparece como una opción realista y esperanzadora.

Esta propulsión cuenta con un motor térmico tradicional y de pequeña cilindrada asociado a un motor eléctrico, con la ventaja de que ambos pueden impulsar las ruedas. El REVOLTE puede circular en modo ZEV (Zero Emission Vehicule, Vehículo de Emisiones Cero), es decir, de modo totalmente eléctrico y por tanto sin emisiones. Además, existe la posibilidad de recargar las baterías que alimentan al motor eléctrico.

Esta propulsión híbrida recargable tiene su punto fuerte en el modo eléctrico que, además de no producir ninguna emisión de CO2, garantiza un silencio a bordo del vehículo y un confort de conducción excepcionales.

Citroën apuesta por el inconformismo para romper con la imagen clásica del coche pequeño. Toda la modernidad del REVOLTE se expresa a través de una provocación estilística inspirada en uno de sus más ilustres antepasados: el 2 CV, un icono de lo que se entiende por coche pequeño.

El REVOLTE pone en tela de juicio el conjunto de los conceptos del 2 CV, optando por valores contrarios a los que encarnaba este mito:

El 2 CV era espartano y neutro. El REVOLTE es lujoso y colorista.

El 2 CV era básico y muy sencillo. El REVOLTE es sofisticado y tecnológico.

El 2 CV era lento. El REVOLTE es rápido y tiene mucho nervio.

El REVOLTE es la expresión activa de la creatividad y del dinamismo de Citroën, una marca que asume perfectamente su historia al mismo tiempo que persigue sin descanso la búsqueda del progreso.
 
           
         
         
 
   
     
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