Martes 25 de Junio de 2019
 
 
 
 
29 de Mayo de 2008
     
 
   
 
Los cortes de gas llegaron a más de 100 estaciones de GNC
 
Por decisión del Gobierno, el racionamiento se extendió a los contratos interrumpibles
En lugar de utilizar las habituales 10 mangueras para cargar gas natural comprimido, la YPF de la esquina de Independencia y Jujuy, en la Capital Federal, operó ayer con cinco. "Trabajamos a la mitad", confirmó el playero ante la consulta de La Nación. Las restricciones de gas afectan ya a parte de las estaciones de GNC. Anoche, más de 100, ubicadas en el área metropolitana, habían sufrido cortes parciales.

La cifra fue ratificada por Rosario Sica, presidenta de la Federación de Empresarios de Combustible de la República Argentina. "Desde hace un día tienen cortes", dijo. Su par Enrique Fridman, de la Cámara de Expendedores de GNC, reconoció el inconveniente, pero lo tomó con más naturalidad. "Es la parte interrumpible la que se corta, no el segmento firme. Todos sabemos que, en algún momento del año, una parte se restringe. Pero se vende menos que el gas contratado. La provisión está absolutamente asegurada. Por lo menos hasta ahora. Eso nos dicen en las distribuidoras", se explayó.

La cultura de la escasez energética, infrecuente en otros tiempos, está instalada en la Argentina desde 2004. La discusión fue ayer más bien semántica. "Son cortes, sí, pero cortes entre comillas: les decimos que no consuman más de lo que tienen contratado, y el consumo de GNC viene cayendo", contestaron en una distribuidora de gas.

El racionamiento se sumó al que padecen parcialmente, desde hace dos días, unas 300 empresas en todo el país como consecuencia de la falta de inversión y del crecimiento explosivo del consumo, dos factores potenciados por el frío de las últimas horas. Para peor, la Argentina se vio obligada ayer a reincidir en otra vieja fuente de aspereza regional: le cortó por completo el suministro de fluido a Chile.

El país tiene hoy unas 1200 estaciones de servicio de GNC. Sufrieron racionamiento algo más de 100, aquellas que tienen garantizado sólo 5000 metros cúbicos diarios y deben resignar cualquier consumo adicional. "Pero 5000 es una buena cantidad", tranquilizó Raúl Castellano, de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro.

Los problemas podrían agravarse hoy, con la continuidad del frío. Ayer volvieron a reunirse funcionarios del Ministerio de Planificación Federal y del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) con técnicos de las empresas distribuidoras y transportistas. Las conversaciones fueron encabezadas por el subsecretario de Coordinación de Control y Gestión de la cartera oficial, Roberto Baratta.

Ejecutivos introvertidos

El escenario asoma complejo desde todo punto de vista. Por otra parte, la nebulosa estadística no sólo se circunscribe al Indec: ayer volvió a resultar casi imposible obtener información no sólo en los organismos oficiales, sino en las propias distribuidoras, empresas de capitales privados que son las encargadas de administrar los cortes. "No somos nosotros; todas son órdenes del Gobierno", se disculparon en una.

Menos introvertidos resultaron los playeros. Un viento helado sacudía, a las 19 de ayer, la YPF de Independencia y Tacuarí. El empleado juntaba las manos y miraba al cielo. "Esperemos que esto aguante -soltó-. Ahora que empezó el frío es cuestión de tiempo. Esperamos el fax, el mail o el llamado." En la Petrobras de Humberto I y Entre Ríos tenían el mismo presentimiento: "Esto recién empieza. Seguramente van a volver los cupos". En la estación blanca de San Juan y San José ya estaban preparados. "Tenemos el fax con papel. Estamos esperando el comunicado", dijeron.

En realidad el comunicado puede no llegar nunca. El año pasado, desde la Secretaría de Comercio Interior, que conduce Guillermo Moreno, tomaron la decisión de reemplazar el papel de fax por llamadas telefónicas. "Sin registros ni filtraciones", según la consigna oficial.

La inquietud empresarial crece. Operarios de Profertil, principal proveedora y abastecedora de urea del país, sumaron ayer otro motivo de nervios a sus diarias penurias agropecuarias: aguardaban, con cortes de gas, la llegada del barco regasificador prometido a Bahía Blanca.

El Gobierno sigue en silencio. Hay, con todo, tenues esperanzas de que el invierno no sea tan crudo como el del año pasado. Y que pueda contarse con oferta adicional y combustibles alternativos para atenuarlo.

Lo había dicho con detalles el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el 7 de abril pasado, desde París: "Este año vamos a sumar cerca de 10 millones de metros cúbicos diarios al sistema. El año pasado, con el plan Energía Total, pudimos suplantar gas por líquido en los picos de frío, al mismo precio. Hemos aplicado ahora el mismo criterio, lo cual nos permite prever un invierno sin ningún tipo de inconvenientes".

Fuente: Diario La Nación, edición on line del 29 de mayo de 2008. Nota firmada Por Francisco Olivera, con la colaboración de Luján Scarpinelli

 
           
     
         
 
   
     
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