Miércoles 26 de Junio de 2019
 
 
 
 
4 de Junio de 2008
     
 
   
 
Explican por qué es peligroso hablar por celular al manejar
 
Al hablar, el cerebro procesa algunos datos visuales que pueden interferir en el manejo
Un estudio realizado por la Universidad de California del Sur explica por qué razón hablar por celular parece volver a los conductores más proclives a los accidentes.

El informe, que aparece en el último número de "Experimental Psychology", muestra que mantener una conversación con alguien que no está presente compite con las regiones del cerebro necesarias para ejecutar tareas visuales.

Pese a la evidencia del riesgo que crea, el uso de celulares en los autos sigue creciendo. En la Argentina es una práctica --se hable con un aparato de manos libres o no-- que prohíbe la ley nacional de tránsito (24.449). En la Ciudad de Buenos Aires se aplican multas que van de 100 a 1.000 pesos.

Pero según los datos de la asociación Luchemos por la Vida, en la vida cotidiana la norma casi no se cumple. "De 1,4 millón de autos particulares que circulan por día por la Ciudad, hay cerca de 57.400 cuyos conductores manejan y hablan por celular. Es alarmante porque son 57.400 conductores que lo hacen en forma simultánea y continua", dijo a Clarín el presidente de la ONG, Alberto Silveira.

¿Qué pasa con el cerebro cuando se maneja y se habla por celular? El profesor adjunto de Psicología de la Universidad de Carolina de Sur, Amit Almor, señala: "Cuando la gente habla con alguien que no está presente, las partes del cerebro encargadas de procesar lo visual crean una representación mental del lugar en donde puede encontrarse la otra persona".

A las personas que participaron del estudio les hicieron una serie de pruebas visuales en una computadora mientras escuchaban información sobre, por ejemplo, cómo armar una pecera o cómo encontrar el norte valiéndose del Sol o de las estrellas como orientación. Y luego les formularon preguntas sobre lo que habían oído.

Resultados: les fue mucho mejor en sus tareas visuales cuando sólo escuchaban, en oposición a cuando debían prepararse para hablar. Cuando estaban escuchando, si las demandas de sus cerebros eran excesivas, podían eliminar lo que estaban oyendo. El estudio descubrió diferencias menores basadas en el lugar de dónde provenía el sonido. Cuando el audio venía de la misma dirección que las personas estaban mirando para hacer sus tareas visuales, les iba mejor.

Estudios anteriores probaron las distracciones cognitivas que acarrea el uso de los celulares mientras se conduce. Una investigación publicada en el British Medical Journal indica que manejar y hablar por celular sube cuatro veces el riesgo de accidente. Y este índice también incluye al sistema de "manos libres". "No es sólo marcar un número telefónico o responder mensajes: lo que más distrae es la conversación. Nuestro cerebro sólo puede hacer determinada cantidad de tareas al mismo tiempo", advirtieron los expertos.

Fuente: Diario Clarín, edición on line del 4 de junio de 2008.

 
           
     
         
 
   
     
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