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8 de Mayo de 2008
     
 
   
 
Los autos aumentaron más de 10% en lo que va del año
 
La suba de costos locales y los insumos internacionales derivados del plástico y el acero impulsan el incremento acelerado del valor de los vehículos. Pick up y camiones sufren el mismo efecto.
El incremento de los costos locales e internacionales se hizo sentir fuertemente en la industria automotriz durante los primeros meses del año, que hoy tiene precios de hasta un 10% más caros que en diciembre de 2007, realidad que se da tanto en automóviles como en vehículos medianos y pesados.

Varios factores fueron dando lugar a este escenario que empieza a dejar sus huellas y a preocupar a uno de los sectores que más refleja el crecimiento económico del país, pero que sufre la pérdida de competitividad. Entre ellos se encuentra:

La demanda que crece de manera sostenida y a un ritmo mayor que la oferta

El incremento de los costos salariales y de logística que se dan en el mercado local

El aumento de los precios internacionales, que afectan a los principales insumos del sector

Expertos consultados por infobaeprofesional.com estiman que el incremento seguirá a lo largo del año y que al tratarse de un sector donde “no se maquillan como otros productos”, pueden terminar superando al aumento general de precios y continuar con la tendencia que comenzó en 2005, cuando los autos aumentaron hasta un 20 por ciento.

De acuerdo a la comparación del listado oficial de precios publicada por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), de diciembre de 2007 y de mayo de 2008, se observa que la suba es muy variada por marcas y modelos, ajustándose al segmento de competencia.

Un movimiento importante se dio en el caso de los autos más chicos, tanto en Ford como en Fiat, Peugeot y Chevrolet, que incrementaron los precios más de 10%. Entre ellos se encuentran modelos como Fiesta, Palio, 206 y Corsa. Volkswagen es la marca que menos modificó sus precios en esta categoría, donde compite con el Gol, el auto más vendido del mercado.

Este esquema de subas también se da en pick up y camiones, dos segmentos cuyas ventas vienen creciendo como consecuencia del movimiento económico, que fue acompañado por una mayor inversión en logística y transporte.

En el caso de las pick up los precios de las marcas más competitivas subieron más de 10% hasta llegar a un 14%. El mercado está altamente concentrado en Toyota, Ford, Chevrolet y Nissan, que pelean por los principales clientes del sector.

¿Por qué suben los precios?
La industria está impulsada por una suba de costos que se da en varios frentes.

Por un lado la demanda, que tiene un ritmo de crecimiento de 20% anual y supera ampliamente las expectativas de las automotrices. Para el 2008 el número de ventas alcanzaría más de 600.000 unidades, con una facturación entre autopartistas y terminales de u$s15.000 millones y un desembolso para fabricar nuevos modelos de u$s3.000 millones. En este sentido, uno de los economistas consultados afirma que la demanda sostenida convalida el valor de los vehículos.

Por otro lado aparecen los factores que involucran a la oferta y producen pérdida en la competitividad.

Uno de los aspectos más preocupantes en este momento es el aumento de salarios, que si bien representa poco en la estructura productiva de la industria arrastra crecimientos por encima de los dos dígitos.

Además este año los gremios que agrupan a los trabajadores del sector -como es el caso de los mecánicos nucleados en SMATA- llevan adelante las negociaciones más duras y rompieron el techo acordado por el Gobierno y la Confederación General del Trabajo (CGT), de 20 por ciento.

Según el presiente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), Rodolfo Achille, la industria se están topando con "problemas de competitividad", entre otras cosas porque tendrán que acordar con tres sindicatos que reclaman aumentos salariales de más de 30%. Ellos son la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), SMATA y plásticos.


Insumos y energía
Otro tema que preocupa al sector es la escasez energética, dado que una mayor demanda como consecuencia del crecimiento de la producción exige una oferta muy superior a la disponible. Esta situación deriva en un mayor gasto destinado al autoabastecimiento y en la generación de una política de reducción de la jornada laboral.

Durante 2007 las principales terminales que se encuentran en el país (aunque en muchos momentos tuvieron que poner más turnos para cumplir con la demanda), se vieron obligadas a trabajar menos cantidad de horas por turno por este problema, y se estima que en 2008 tendrán que adoptar el mismo cronograma.

En cuanto a los costos internacionales, el incremento de los insumos afecta tanto a la materia prima como a los componentes importados, de los cuales el 70% se importa de Europa y Brasil, con moneda dura y apreciada.

En el caso de las materias primas, el problema principal se da por el precio de muchos productos derivados del petróleo, cuyo precio aumentó el último año un 73%, pasando la barrera de los u$s100, y acumulando un incremento cercano al 800% en la última década.

Un caso clave es el del plástico, muy utilizado por las terminales. Según el gerente de la Cámara Argentina de la Industria Plástica, Oscar Sánchez, hay preocupación por lo que puede suceder en el corto y mediano plazo con el sector ya que el principal impacto se sentirá en cuatro o cinco meses cuando se terminen los procesos de producción que se iniciaron con el precio actual del petróleo. En los dos últimos años la materia prima para la industria plástica se incrementó un 40 por ciento.

Los autopartistas
El sector de autopartistas ha crecido muchos en la Argentina. Un caso es el de Grupo Basso, que provee directamente a varias terminales automotrices, entre ellas Peugeot - Citroën, Ferrari, John Deere, Ford y General Motors.

De acuerdo a lo que explicaron desde la compañía, realizaron más de 700 operaciones de comercio exterior durante 2007 por u$s23.000 por tonelada. El 86% de su producción es enviada a 33 países en los cinco continentes y planea invertir más de $30 millones en los próximo tres años.

A pesar de estos casos exitosos, todavía hay rubros sin actividad productiva en el país, como sucede en el caso de la electrónica. Además, en algunos sectores falta capacidad instalada para seguir el ritmo de crecimiento de la producción de las terminales.

Días atrás, el secretario de Industria, Fernando Fraguío, dio a conocer la preocupación del Gobierno por el déficit que tiene el sector automotor en el comercio exterior, especialmente cuando se trata del intercambio de autopartes con Brasil: mientras la Argentina le vende piezas por u$s1400 millones, las fábricas locales compran allí por u$s3000 millones.

La mira en el exterior
Seguir creciendo en el mercado externo es el as en la manga que tiene la industria para los próximos años, sector que tuvo un incremento de 210% entre 2002 y 2007, equivalente a u$s6.008 millones según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

En el Gobierno trabajan en una serie de medidas como los créditos para Pyme del Banco Nación y un acuerdo con el país vecino que permitirían llegar a 2013 con una producción anual de 1,1 millón de vehículos (el doble de lo que se fabrica hoy en el país).

La idea es que se exporten casi u$s2,5 o u$s2,6 por cada dólar que importa de Brasil, indicó Fraguío, ya que hoy entre un 55 y 60% de los autos que se comercializan en la Argentina son de origen brasileño, mientras que la Argentina participa con un 6 o 7% de ese mercado.

Una de las pruebas del objetivo es el esquema del sector terminal con todos los modelos de fabricación que asignan al país las diferentes automotrices, con más del 65% de los productos pensados exclusivamente para el exterior.

En este sentido, uno de los segmentos más fuertes en el que se especializó la Argentina es en el de medianos, como pick up y utilitarios, mas allá de otros modelos que también pisan fuerte. Dos casos claros son el de Mercedes Benz con la fabricación de la Sprinter y de Toyota con la Hilux, exportadas desde el mercado local al resto del mundo.

Esta especialización es diferente según la terminal, ya que tiene que ver con la capacidad instalada y las inversiones locales. Pero ganar escala de producción es muy importante para estar preparado cuando se pierde competitividad, es decir, tener una industria especializada con más valor agregado ayuda a reducir la pérdida que se puede generar en otras caras del negocio.

Fuente: Diario Infobae Profesional, edición on line del 7 de mayo de 2008. Nota firmada por Guillermina Fossati

 
           
     
         
 
   
     
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