Lunes 19 de Agosto de 2019
 
 
 
 
5 de Mayo de 2008
     
 
   
 
Las petroleras se preparan para importar nafta a partir de octubre
 
Es por el fuerte incremento de la demanda, que podría aumentar según la venta de autos y eventuales cortes de GNC. Habrá más presión sobre los precios.
En el marco de la falta de combustibles que se registra en todo el país desde hace dos semanas, en varias petroleras y organismos que representan a expendedores comenzó a germinar una idea cada vez más fuerte: para cubrir la demanda creciente, será necesario importar naftas a partir de octubre.

Hasta ahora, las compañías y el Estado priorizaban la compra puertas afuera de gasoil, pero la importación de otros productos no es habitual.

“Si todo continúa como hasta ahora, vamos a tener que importar nafta. Podría incluso ser antes de octubre, ya que dependemos de variables que no controlamos, como la oferta de gas y electricidad de Bolivia y Brasil”, se sinceró el ejecutivo de una de las empresas líderes del mercado, entre las que figuran Esso, Shell, YPF y Petrobras. “Si el GNC se interrumpe por mucho tiempo por alguno de esos dos fenómenos, habrá una demanda adicional no esperada que acelerará el requerimiento de importación”, completa.

Otros aun no arriesgan pronósticos, pero tampoco rechazan la posibilidad. “Es prematuro hacer una previsión. Hoy el problema es logístico: la demanda va más rápido que los camiones”, sostuvo Tomás Hess, director de Asuntos Públicos de Esso.

El año pasado se vendieron 3,04 millones de metros cúbicos de súper –la nafta con más salida–, un 17% más que en 2001. El crecimiento fue de la mano de la recuperación económica y en especial de la mayor venta de vehículos.

En 2007 se lanzaron a las calles 567.850 unidades –un récord para el sector–, casi seis veces más que en 2002. Y los dueños de los concesionarios esperan que este año se sumen otras 620.000, que aumentarán la demanda de combustibles.

Durante los últimos años, algunas compañías del sector, como Esso y Petrobras, compraron en el exterior ese combustible para cubrir necesidades puntuales. Pero la cuenta va en aumento. En 2007, se importaron 19.265 m3 de súper, según la Secretaría de Energía. Ese número casi duplica las importaciones del año pasado y está cinco veces por encima de las compras de 2002.

En paralelo, las exportaciones del mismo combustible se redujeron a la mitad entre 2006 y 2007. Además de la provisión de GNC (si hay cortes, como el año pasado, aumentará la demanda de nafta), la oferta local depende del funcionamiento de las refinerías. Por ejemplo, de la calidad del crudo que tengan para procesar (el país produce cada vez menos petróleo de buena calidad, que rinde mejor en las destilerías) y de que no se registren paradas de planta no previstas.

Quién paga la cuenta

La mayor compra de naftas traerá otro problema: quién se hará cargo de la diferencia entre el precio internacional y el precio en los surtidores locales, un tercio más bajo que en los países vecinos. Hasta el momento, el Gobierno se hizo cargo de las importaciones de gasoil para reemplazar gas en industrias si hay cortes, pero quiere que las petroleras importen a pérdida el gasoil para vehículos.

En las empresas estiman que las compras de naftas deberán verse reflejadas en los precios, que ya sufrieron un aumento de más de un 10% en abril y esperan nuevos retoques. “Nadie va a querer hacerse cargo de ese extra. Habrá presión inflacionaria, pero es mejor esto a que no haya producto”, sugieren.

Fuente: Diario El Cronista Comercial, edición impresa del 5 de mayo de 2008.

 
           
     
         
 
   
     
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