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30 de Abril de 2008
     
 
   
 
Crisis logística: ya son 5.000 los camiones varados por el conflicto aduanero en Brasil
 
Debido a que no reciben insumos, hubo empresas argentinas que frenaron su producción. Además, denuncian millonarias pérdidas para el transporte
El conflicto aduanero desatado en Brasil complica hoy a todos los empresarios del Mercosur.

Sucede que, por el reclamo salarial que llevan adelante los fiscales de la Receita Federal (aduana) hace ya cuarenta días, se restringió fuertemente el flujo de importación y exportación dentro del bloque.

En diálogo con infobaeprofesional.com, Silvia Sudol, directora ejecutiva de la Asociación de Transportistas Argentinos de Carga Internacional (ATACI), reveló que “ya son 5.000 los camiones que permanecen varados en la frontera”.

De ese total, entre el 20 y el 25% corresponde a empresas de capitales argentinos que, según la especialista, “tienen en algunos casos hasta 60 unidades totalmente paradas y desde hace 12 días”.

“La situación es un caos total. Los empresarios argentinos, uruguayos y brasileños están frente a un grave problema porque no tienen forma de pasar la frontera”, sostuvo Sudol.

Según la directiva, la situación es compleja y confusa: hay aduanas que se declararon en huelga total y otras que trabajan a reglamento.

Sucede que, a la hora de importar o exportar un producto, en la Aduana se le asigna un canal de control, que depende de una parametrización previa: verde (liberación inmediata), naranja (requiere verificación documental) o rojo (verificación física de la mercadería).

De este modo, a medida que aparecen más canales naranjas o rojos, los fiscales brasileños –que están en huelga- tienen más intervención sobre la operatoria y esto termina generando enormes cuellos de botella.

“Un camión en canal rojo (una instancia que implica abrir el contenedor o el acoplado para realizar un control físico y pormenorizado), que normalmente puede demorar algunas horas, ahora puede tardar 12 días o más”, aseguró Sudol.

Gestiones
La representante argentina de los transportistas se reunió este lunes en Montevideo con legisladores del Mercosur.

“Les planteamos el problema, y si bien no pueden actuar de manera directa en este tema, se comprometieron a llevar las inquietudes al Congreso de su país. No hubo una respuesta concreta, pero vemos buena predisposición”, se mostró resignada Sudol.

Las razones del conflicto
Los fiscales aduaneros de Brasil, a través del sindicato, reivindican un aumento salarial del 42% y no aceptan las distintas propuestas oficiales.

Según consigna el diario El País, un funcionario de la Aduana brasileña gana mensualmente el equivalente a u$s8 mil.

Con este reclamo, los fiscales exigen un salario de u$s14.000, motivo por el cual todavía no lograron ponerse de acuerdo con el gobierno.

De esta manera, apenas el 30% de los 12.000 fiscales cumple sus tareas, lo que provoca enormes demoras.

Sin embargo, estos inconvenientes, lejos de ser un hecho aislado, están muy difundidos del servicio aduanero brasileño. De hecho, de los últimos 1.100 días laborables, se registraron 440 jornadas de huelga en algún organismo público vinculado al comercio exterior brasileño.

En lo que respecta al mercado local, según Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional, “la huelga en Brasil se sintió fuerte en el intercambio comercial argentino”.

Durante marzo, las exportaciones hacia el mercado brasileño crecieron apenas 18% con respecto al mismo mes del año anterior, una tasa de variación que se ubicó muy por debajo del 54% alcanzado en febrero.

La situación de las empresas
En la frontera con Argentina, en la aduana de Uruguayana-Paso de los Libres, no hay más lugar para que los camiones aguarden su turno para ingresar en el proceso de liberación.

En este contexto, desde ATACI aseguraron que las empresas de transporte decidieron directamente no enviar camiones desde la Argentina.

”Esto es grave porque no se están cumpliendo con los contratos de transporte y además provoca fuertes sobrecostos a las empresas”, sostuvo Sudol.

En diálogo con infobaeprofesional.com, Adriano De Fina, gerente de la Asociación de Importadores y Exportadores de la República Argentina (AIERA), aseguró que “para nuestra entidad es un tema que genera preocupación”.

“Ya recibimos numerosos llamados de empresas importadoras que están teniendo serios problemas en su línea de producción”, alertó.

En este contexto, “lo más preocupante es que está faltando información. Los empresarios no saben cuándo se va a resolver el conflicto y cuándo van a recibir insumos y materias primas”, explicó De Fina.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Importadores, Diego Pérez Santisteban, coincidió con este diagnóstico: “Registramos problemas en líneas de producción de automotrices y empaques, hay plantas que decidieron suspender a sus empleados por falta de insumos y también existen sobrecostos para el transporte”.

Las terminales, en situación crítica
Fernando Bacigalupo, responsable de la coordinación logística de GEFCO Argentina para la industria automotriz, aseguró que “lo que sucede en Brasil para nosotros es crítico y afecta a todas las empresas por igual, que dependen en gran medida de la importación de autopartes”.

El especialista explicó que en las terminales “se está perdiendo producción todos los días y la verdad es que no hay posibilidades de recuperar lo perdido”. Esta postal, aseguró, también la padecen otros clientes fuera de esta industria, con sus consecuentes extra costos.

“Las dos primeras semanas a partir del 18 de marzo las automotrices resistieron con el stock y las mercaderías en tránsito, pero a partir de ese momento la situación empeoró y cada semana se torna más difícil”, sostuvo el directivo de GEFCO, compañía que transporta entre 50 y 70 camiones semanales entre la Argentina y Brasil.

Como un factor extra que complica el flujo logístico, el especialista señaló que la Aduana de ese país alteró la parametrización de los controles: “antes el 80% de las cargas iba a canal verde y hoy estamos en un 30%”.

“Con canales rojos cruzar la frontera nos está llevando entre diez y once días, con picos de veinte. Y en canal naranja y verde nos requiere hasta seis días”, agregó.

Según el especialista, hoy no hay alternativas rápidas: “Como el aéreo es un servicio de urgencia y los depósitos de los aeropuertos están concebidos para una alta rotación de la mercadería, están todos congestionados. La solución duró unos días, pero ya no hay lugar físico, no hay espacio en bodega”.

Lo mismo sucede en los puertos. De hecho, en Santos no hay mas lugar para guardar carga, lo que generó que algunos buques debieran buscar otras terminales para descargar.

Por último, desde GEFCO aseguraron que, “aunque en menor medida, lo que están sufriendo las terminales automotrices acá, también lo están padeciendo las empresas en Brasil, ya que tenemos problemas para exportar autopartes”.

Golpe a la industria brasileña
Lejos de ser un conflicto de la Argentina, Paraguay y Uruguay, el problema se instaló con fuerza en territorio brasileño.

En Manaos, según información difundida por Valor, alrededor de 20 empresas debieron suspender la línea de producción por falta de insumos y 7.000 trabajadores fueron suspendidos.

Las pérdidas estimadas en la zona franca alcanzan los 593 millones de dólares, teniendo en cuenta la paralización de las líneas de producción y el impacto en los proveedores.
La logística, contra las cuerdas
En lo que respecta a las compañías logísticas, el gerente de una de las empresas de capital brasileño más importante en la Argentina confirmó el duro golpe que sufre la industria: “Llegamos a tener 80 camiones parados en la frontera, un tercio de la flota. Si un camión factura mensualmente alrededor de u$s 13.000, y hemos llegado a tener vehículos varados hasta 15 días, la pérdida es importante".

Según los últimos datos disponibles, hasta el 18 de abril, el conflicto generó perjuicios económicos por unos 30 millones de dólares a las empresas de transporte.

En este sentido, mediante un comunicado firmado por su presidente, Luis Morales, la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) alertó la semana pasada estar soportando “graves pérdidas económicas tras un mes de conflicto, que se suman a los quebrantos ocasionados a las firmas que aguardan insumos o mercancías desde Brasil para proseguir con la actividad de sus líneas de producción en nuestro país”.

También subrayaron que "se está generando un grave perjuicio a las exportaciones", y que el conflicto está ocasionando para la Argentina "un alto costo humano sobre los choferes de los vehículos".

Medidas para amortiguar el impacto
Desde la empresa de cargas aseguraron que “recurrimos a la Justicia brasileña para poder resolver el conflicto. Allí presentamos un recurso de amparo para que los camiones no queden detenidos más de 5 días. Una vez que se alcanza ese período de tiempo, la Justicia obliga a la Aduana a que libere a los transportistas para que continúen su marcha”

Sin embargo, desde GEFCO alertaron que puede ser un arma de doble filo: “El mandato de securanca es una conciliación obligatoria que le da cinco días a los fiscales para acatar la instrucción y en ese plazo deben liberar la carga”.

“En cuanto al tiempo la medida era positiva, pero es negativa en la relación a futuro con los fiscales”, concluyeron.

Fuente: Diario Infobaeprofesional, edición on line del 29 de abril de 2008. Nota firmada por Juan Diego Wasilevsky - Nicolás Giani

 
           
     
         
 
   
     
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