Miércoles 19 de Diciembre de 2018
 
 
 
 
29 de Abril de 2008
     
 
   
 
El visionario padre de la General Paz
 
Un emotivo recuerdo publicado en el suplemento Transporte & Logística de La Nación del 29 de abril
Al tomar la ruta Panamericana desde la avenida General Paz se puede observar un cartel que la designa como Ingeniero Pasual Palazzo. Es oportuno recordar a este profesional, ahora que se cumplen 28 años de su fallecimiento. Su trayectoria amerita el reconocimiento por la magnitud de sus obras, por la trascendencia internacional de sus trabajos y por la escuela que formó en la cátedra.

Se graduó en la Universidad de Buenos Aires (UBA) con diploma de honor en 1915, año en el que inicia sus primeros trabajos en el campo del transporte, donde se especializó en el diseño geométrico de vías de comunicación. Durante 20 años proyectó las primeras estructuras de puentes de la provincia de Buenos Aires. En 1925 proyectó el puente suspendido y rígido de estructura metálico sobre el río Quequén Grande, con tres tramos que cubrían un totsal de 260 metros divididos en uno central de 150 m y dos laterales de 60 m. El gobierno de la provincia lo comisionó para que supervisara su construcción en la compañía Chantiers et Atelier de la Gironde de Francia. Finalmente dirigió su instalación entre 1926 y 1927.

Cuando se sancionó la ley nro. 11.658 de Vialidad Nacional, se reclamó a las grandes figuras técnicas del país, Palazzo entr ellas. El ingeniero proyectó entonces las primeras arterias urbanas de la ciudad, entre las cuales estuvo la Avenida General Paz. Varios trabajos originales del ingeniero obtuvieron juicios consagratorios en el exterior, como su Plan de Red Arterial, que mereció un estudio del colega italiano Albertini, autor de un plan regulador para Milán.

Participó también en los problemas urbanísticos, aconsejando la conveniencia de formar poblaciones satelitales como una solución a la necesidad de lograr una red de distribución de tránsito. En 1930 se ocupó del trazado del camino Luján – Mercedes. Y en 1936, asumió la jefatura del prroyecto de la Avenida General Paz, cargo que le permitirá realizar una obra de avanzada en el país y desarrollar las normas de trazado para el diseño geométrico de los caminos. El ingeniero Palazzo decía: “La función del camino no culmina con su utilización como superficie de circulación sino como un acuestión de alcance cultural (...) que se prolonga en consecuencias espirituales creando lugares de bienestar (...) su percepción produce al observador una reacción emocional”.

Palazzo sustentaba la tesis “un camino de red troncal no debe cruzar zonas pobladas”, principio adoptado en el país luego de largas controversias. Incorporó el concepto de velocidad directriz, de manera tal que los elementos que integran el trazado permiten circular a esa velocidad con absoluta seguridad. Enunció una famosa frase: “El ingeniero es aquel que puede hacer por un peso lo que el profano hace por dos”.

Fue profesor de Vías de Comunicación entre 1940 y 1952 en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y profesos titular de la cátedra de Planeamiento y Urbanismo entre 1958 y 1965, de la Facultad de Ingeniería. Los apuntes editados en 1947 todavía tienen vigencia y son utilizados por los actuales alumnos que absorben sus enseñanzas.

En 1952, por desacuerdos con el gobierno, se aleja de sus actividades públicas y universitarias. Cuando asumió el argo de interventor de Vialidad Nacional en 1955 dijo: “los hombres de Vialidad no pusieron impedir que los resortes se aflojaran, que los miembros se debilitasen y que la otrora orgullosa estructura vacilase”. El ingeniero Palazzo fue fundamentalmente un señor, y sus gestiones estaban desempeñadas n un marco de seriedad y dignidad.

De todos los ámbitos públicos y privados se levantaron voces para recordar la figura de un hombre recio, de porte viril, de gesto severo, atemperado por una cordial sonrisa, de trato amable y cortes, parco en palabras pero preciso en sus conceptos, de presencia tan silenciosa como trascendente.

El 14 de enero de 1981, el Poder Ejecutivo dispuso por decreto Nro. 17 que el tramo del acceso Norte entre la avenida general Paz y la intersección con el ramal a Garín se denominara Ingeniero Pascual Palazzo por sus relevante servicios prestados al país, tras unas largas y eficientes actuaciones en la enseñanza universitaria y en la función pública.

Palazzo falleció el 11 de mayo de 1980 a los 89 años.

Fuente: Diario La Nación, edición impresa del 29 de abril de 2008. Nota firmada por Susana Boragno
 
           
     
         
 
   
     
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