Viernes 23 de Agosto de 2019
 
 
 
 
23 de Julio de 2008
     
 
   
 
Peugeot 207 CC, un cocktail de seducción y adrenalina
 
Además de su doble silueta, tiene una marcha confortable y un motor picante. Cuesta 123.000 pesos
Allá por 2000 llegó al país el Peugeot 206 CC, el primer cabriolet de techo rígido con un precio relativamente accesible. Ahora es el tiempo de su reemplazante, el 207 CC, que llega en un contexto totalmente distinto, tanto de precios como de oferta de mercado, pero que conserva los atributos de su antecesor y suma calidad, potencia y refinamiento.

El primer impacto en este 207 lo da el diseño. No era sencillo crear un estilo luego del fenómeno 206. Y, al menos en este caso, Peugeot ha logrado una figura más agresiva y proporcionada. La "ferocidad" de las líneas de la trompa constituyen el nuevo rasgo estilístico de la marca, y que en poco tiempo lo veremos plasmado en las versiones convencionales del auto chico de la marca francesa.

Si ya el 206 CC era un vehículo cómodo para todos los días, esta versión convertible del 207 potencia todas las cualidades de su antecesor. Con el techo puesto ofrece un aislamiento sorprendente para un vehículo de estas características. Además, se muestra muy ágil y casi nada de ruidos en los sectores de encastre. A esto hay que sumarle unas suspensiones que, sin ser mullidas, terminan otorgando una marcha confortable en el tránsito urbano y, por otra parte, ofrecen una muy buena estabilidad al viajar rápido.

Con el techo guardado, las sensaciones se modifican. En superficies desparejas aparecen vibraciones que antes no se apreciaban. Pero, hay que aclararlo, se sienten mucho menos que en la generación anterior y no compromete para nada en la conducción. Técnicamente, en modo cabrio el 207 pierde casi un tercio de rigidez torsional respecto del modo cupé. Esto se logra gracias a una serie de refuerzos en el chasis que disminuyen la pérdida de rigidez.

El proceso de plegado de techo es ahora totalmente automático (antes había dos trabas que se liberaban manualmente) y demora 25 segundos. Circular con el techo guardado es mucho más placentero que antes, ya que el viento no invade tanto el habitáculo, inclusive circulando a 110 km/h. Es recomendable llevar las ventanillas altas y utilizar el deflector que se coloca detrás de los respaldos de las butacas delanteras.

La otra gran sorpresa que se encuentra en el 207 CC es el motor 1.6 litro de 150 caballos, fruto de un desarrollo conjunto entre Peugeot y BMW. Se trata de un propulsor de inyección directa y un turbocompresor de doble entrada que permite un mejor aprovechamiento de la presión de los gases de escape para mover la turbina. El resultado es un funcionamiento notable, con una elasticidad no habitual en un Peugeot. Por eso se explica que su torque (fuerza máxima del motor) se mantenga plano entre las 1.400 y las 3.500 rpm. El motor está asociado a una caja manual de cinco marchas. La marca ofrece otra versión con 120 caballos ($ 104.000).

En su alto nivel de equipamiento se destaca el control de estabilidad, los faros direccionales y el tapizado de cuero. Esta versión cuesta 123.000 pesos. Pero su nivel técnico, su diseño, su equipamiento y su doble silueta, bien lo valen.

Fuente: Diario Clarín, edición on line del 23 de julio de 2008. Nota firmada por Gabriel Silveira

 
           
     
         
 
   
     
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