Viernes 23 de Agosto de 2019
 
 
 
 
21 de Agosto de 2008
     
 
   
 
Chery Tiggo: un buen precio como carta de presentación
 
Cuesta 73.100 pesos y ofrece un buen equipamiento. Es competidor directo del Ford EcoSport
Hace menos de un mes desembarcó en nuestro mercado el Chery Tiggo, un SUV liviano con tracción simple que se fabrica en la planta de Carrasco, Uruguay, que arribó para dar pelea en el primer escalón de uno de los segmentos más atractivos y preferidos del público argentino. Decimos en el primer escalón porque es el único de su categoría que no ofrece una opción 4x4.

El Tiggo es el primer vehículo de marca china que se fabrica fuera de ese país. Y su llegada es un signo positivo para la industria, ya que cumple con las normas de integración Mercosur, que exige que los vehículos tengan un 60% de componentes regionales en dos años (hoy es del 40%), con el plus de contar con autopartes de casi 50 proveedores argentinos. Incluso, para 2010, Chery Socma (unión entre la automotriz china Chery Automobile y el grupo argentino Socma -que preside Franco Macri-) planea instalar una planta en Argentina con una inversión de US$ 500 millones y una producción de 150.000 unidades por año.

Hasta aquí todo muy lindo. Pero la gran pregunta es cómo tomará el público esta llegada, teniendo en cuenta la mala fama que acarrean los autos chinos en materia de calidad y seguridad. Incluso, muchos "adoptan rasgos estéticos" de modelos de marcas europeas o japonesas.

El Tiggo, que tiene un gran parecido a la antigua generación del Toyota Rav4, se planta en nuestro mercado con una interesantísima relación precio-producto que le puede dar un gran resultado. Su valor es de 73.100 pesos y ofrece un buen nivel de equipamiento, entre los que se destacan los frenos con ABS y EBD (repartidor de fuerza del frenado) y butacas calefaccionadas, elementos que suelen aparecer en versiones tope de gama. Pero así como tiene, también se notan algunos faltantes como una computadora de a bordo, por ejemplo.

Por dentro es amplio, apto para cinco pasajeros. Quienes vayan atrás pueden regular los asientos longitudinalmente e incluso reclinar los respaldos. Sin embargo, sólo hay dos apoyacabezas cuando hay espacio para que atrás viajen tres. La calidad de los materiales y detalles de terminación son mejorables, aunque no difiere mucho de vehículos de este valor que se fabrican en la región.

Buen andar en ciudad

Mecánicamente, el Tiggo se ofrece con una sola motorización naftera de 2.0 litros y 127 CV, que le da un buen desempeño en ciudad. La respuesta a las exigencias del acelerador no muestra retardos por lo que su andar en ciudad es ágil. La dirección asistida, más un conjunto de suspensiones más bien mullidas permiten que el confort de marcha en calles como las nuestras sea bueno. Aunque este tipo de configuración en la amortiguación ocasiona un balanceo en la carrocería al que se debe estar atentos, sobre todo a altas velocidades. La caja manual de cinco marchas está bien relacionada, aunque el paso de los cambios es tosco.

Por otra parte, por mecánica y precios, el Ford EcoSport aparece como su rival más cercano. El 2.0 de 143 CV XLS Plus cuesta 72.990 pesos, pero no cuenta con ABS ni butacas calefaccionadas.

No hay dudas que Chery tiene un largo recorrido. Mucho por mejorar y aún más por ganar. El Tiggo dio el puntapié inicial.

Fuente: Diario Clarín, suplemento Autos. Nota firmada por Hernán Oliveri
 
           
     
         
 
   
     
Ir al sitio web de ACARA