Lunes 24 de Junio de 2019
 
 
 
 
26 de Agosto de 2008
     
 
   
 
Petroleras reclaman baja en las retenciones para contener el precio de la nafta y el gasoil
 
Para no seguir aumentando el valor de sus productos, piden una reducción en los cargos de exportación, mientras las estaciones de servicio quieren una baja de impuestos
A diferencia de ocasiones anteriores, en que la mayoría de las petroleras bajaba el precio de los combustibles ante el llamado telefónico del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, las empresas del sector plantearon sobre la mesa una serie de requerimientos para atender a los últimos pedidos del funcionario.

A cambio de contener los precios de las naftas y el gasoil, algunas petroleras acercaron a Moreno una propuesta en el marco de las negociaciones que mantienen desde hace dos semanas. La primera, disminuir las retenciones a la exportación de productos derivados del petróleo que sean excedentarios en el mercado interno. Es el caso de las naftas, pero también de otros insumos menos menos conocidos.

En las empresas creen que una medida de ese tipo disminuiría la tensión sobre sus cuentas y les daría margen para contener, al menos parcialmente, el precio en los surtidores locales.

“Después de que se decida una baja de las retenciones a la exportación de los productos no requeridos en el mercado interno, bajamos los precios”, se animó a decir un empresario ante la consulta de El Cronista.

El nuevo capítulo entre las empresas del sector –en particular Esso y Petrobras, seguidas de cerca por YPF, pero sin participación de Shell, con quien Moreno tuvo varios enfrentamientos– comenzó a principios de mes, cuando Moreno realizó una serie de llamados para que Esso y Petrobras bajaran el precio de los combustibles, que acumulan incrementos superiores al 26% durante el año.

Desde el primer momento, la medida cosechó el rechazo de las petroleras y de los pequeños y medianos propietarios de estaciones de servicio, que cobran comisión por el precio de venta de las naftas y el gasoil. Pero con el pasar de los días el reclamo de Moreno se transformó en un espacio de negociación, aseguran en el sector.

Punto de conflicto

En noviembre del año pasado, el Gobierno emitió la Resolución 394, que establece un precio de corte de u$s 42 para el barril, por lo que la diferencia con la cotización internacional (ayer fue de u$s 115) queda para el Estado. El mismo esquema aplica para los derivados del crudo, que producen las petroleras. Según fuentes del sector, a los valores actuales la retención a la exportación de nafta se acerca al 65%, por lo que resulta casi inviable vender los excedentes en el exterior.

El otro punto que entra en la negociación es el precio al que compran el petróleo en el mercado interno las refinadoras. La 394 establece un valor de u$s 42, pero luego de intensas negociaciones con las productoras de crudo –Pan American Energy y Chevron, entre otras– ese número quedó en u$s 47.

El crudo es el principal costo de las refinadoras, por lo que su aumento sube la presión sobre el precio de los surtidores. Del lado de la oferta están interesados en acercar ese precio al internacional. Lo mismo ocurre con las provincias. Sucede que los estados productores de crudo cobran 12% de regalías sobre el precio de venta del petróleo.

Por eso, las refinadoras quieren obtener de Moreno su compromiso de contener el precio del crudo que venden los productores.

Las pymes dueñas de estaciones de servicio también se oponen a una baja en los precios de los combustibles. Aunque los representantes habituales de este sector prefirieron no hacer declaraciones sobre el tema, en el mercado aseguran que estarían dispuestas a ceder frente al pedido oficial a cambio de una baja en impuestos.

Fuente: Diario El Cronista Comercial, edición impresa del 26 de agosto de 2008
 
           
     
         
 
   
     
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