Domingo 16 de Junio de 2019
 
 
 
 
26 de Agosto de 2008
     
 
   
 
Los paragolpes ilegales están de moda, pero nadie los pena
 
Para los expertos no sirven de protección y son riesgosos en caso de accidentes
A veces, el remedio es peor que la enfermedad. Colocar una defensa en el paragolpe del auto o camioneta está de moda. Casi tanto como entre 1985 y 1990, cuando todavía no existía una norma que lo prohibiera. Ahora, pese a que la Ley de Tránsito (24.499) dice que los paragolpes no pueden exceder la línea de fabricación de la carrocería del vehículo, cada vez se ven con más frecuencia en las calles de Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Los expertos en Seguridad Vial aseguran que es la infracción que menos se controla y que, en caso de accidente, no sirve como protección sino que pone en riesgo la vida de los ocupantes del vehículo y la de los peatones.

La vieja ley (13.893), que data de 1943, tenía una forma antigua de medir los paragolpes. Pero en 1986 se decidió modificarla porque salían al mercado autos, camionetas y camiones más modernos. Fue entonces cuando nacieron estos paragolpes prohibidos --conocidos como defensas--, como una maniobra para proteger al vehículo de los choques.

"Los paragolpes o las partes de carrocería que cumplan esa función no podrán ser alterados respecto del diseño original de fábrica o de aquel establecido por el constructor de etapa posterior. No será admitido el agregado de ningún tipo de aditamento del que pueda derivarse un riesgo hacia los peatones u otros vehículos". Eso indica el artículo 30 B del Decreto Nacional 779/95 de la Ley de Tránsito.

Eduardo Bertotti, director del ISEV afirmó que "en términos generales, a nivel nacional, no está prevista una sanción o una multa para quienes usan defensas en el paragolpe. Las defensas y los paragolpes prohibidos se controlan aún menos que los vidrios polarizados".

Estos megaparagolpes se agregan en las concesionarias o en talleres mecánicos para "tunear" o "personalizar" los vehículos. Los que están en Warnes, entre Juan B. Justo y Serrano, en Paternal, son el mejor ejemplo. Allí, la oferta es tan abundante como la demanda de paragolpes prohibidos. La avenida Libertador, desde Olivos a Tigre, o la Costanera, desde Capital hasta Zona Norte, son otros lugares clave para encontrar autos que los portan.

En otros casos, las defensas ya vienen incluidas de fábrica y no respetan esa reglamentación. Sobre todo en algunas camionetas 4x4, que por su tamaño y modelo, llogran que su paragolpe sea homologado. La Asociación de Fábricas de Automotores de Argentina, sin embargo, lo desmiente y asegura que "ninguna de las unidades de los 10 fabricantes con los que trabaja (Fiat, General Motors, Ford, Renault, Peugeot, Citröen, Mercedes Benz, Ivecco, Escania y Toyota) salen a la calle sin pasar por los procesos de aprobación, entre ellos verificar que el paragolpe no esté alterado".

El ingeniero Marcelo Aiello, gerente de relaciones institucionales y comunicaciones del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI), explica que el paragolpe está diseñado para que absorba energía durante un impacto de choque. "A simple vista, se puede comparar la altura de los paragolpes de las pick up con la de los autos. La disparidad se magnifica en un choque al considerar los vehículos de transporte pesado", dijo. Y añadió que "el riesgo de las personas es muy grande porque la incompatibilidad de alturas provoca que un vehículo se deslice debajo del otro. Esto se agrava si ambos están frenando. Y peor si se trata de una defensa. Las consecuencias del impacto van a ser mayores".

"Las defensas se colocan más como estética que como protección", asegura Betotti. "Es importante su fijación -dijo-. Como se coloca sobre estructuras rígidas, altera el diseño del vehículo y provoca otra amortización durante un choque. Termina siendo peligrosísimo para los ocupantes del vehículo".

Fuente: Diario Clarín, edición on line del 10 de agosto de 2008. Nota firmada por Guillermina De Domini


 
           
     
         
 
   
     
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