Domingo 16 de Junio de 2019
 
 
 
 
19 de Junio de 2008
     
 
   
 
Así marcha la Nissan X Trail
 
El equipo de Clarín Autos efectuó una prueba de manejo en este vehículo, con los óptimos resultados previsibles.
La evolución de los vehículos todoterreno se ha inclinado hacia el rumbo del confort y su comportamiento sobre el asfalto. Así fueron apareciendo siluetas de 4x4 pero con tracción simple. Y también nacieron nuevas denominaciones para contextualizar modelos que iban llegando, como SUV (Vehículo Utilitario Deportivo) o Crossover (vehículo que se ubica entre un 4x4 y una rural). Pero en los últimos años, algunos todoterreno "livianos" han agregado una variante más: a su reconocido comportamiento sobre el pavimento, le sumaron sistemas o soluciones que incrementan su capacidad fuera del camino. El último y más claro ejemplo de este cambio es la nueva generación del Nissan X-Trail, que ha potenciado su aptitud off road.

A simple vista, y si uno no es un entendido en la materia o no ha tenido antes un X-Trail, la figura de esta nueva generación puede pasar desapercibida, a pesar de que este 4x4 ha cambiado por completo respecto de su antecesor. Si se analiza detalladamente, los cambios son totales. De hecho, ha crecido en todas sus medidas. Pero el estilo se mantuvo inalterable. Según un estudio que realizó la marca japonesa, uno de los aspectos que más valoraron los clientes de la primera generación fue justamente el diseño.

El sistema de tracción del nuevo X-Trail ha sido perfeccionado para aumentar sus capacidades al circular por terrenos complicados. Se puede elegir entre tres opciones: 2WD, para que la fuerza del motor se envíe solamente al eje delantero; Auto, para que el acoplamiento del eje trasero se haga en forma variable y automática, según el tipo de manejo o la característica del suelo; y Lock, para que transmita la fuerza a ambos ejes en forma permanente. Esta última opción se puede utilizar únicamente cuando se circula a menos de 40 km/h. Una vez que se supera esa velocidad el sistema vuelve al modo Auto.

El sistema de tracción trabaja en conjunto con el VDC (Control Dinámico del Vehículo), que incluye todas las asistencias al manejo (ESP, ABS, etcétera). Gracias a esto se agregan dos elementos en esta nueva X-Trail. Uno es el asistente para descensos, que mantiene al vehículo en velocidad constante en una bajada. El otro sistema es una ayuda a las partidas en subida, que impide que el vehículo se vaya para atrás. Estos dos asistentes funcionan plenamente y mejoran la seguridad de los ocupantes y del vehículo. Todo esto, sumado al buen recorrido de la suspensión, lo convierten en uno de los mejores para circular fuera del camino entre los 4x4 sin reductora.

Si bien el motor es el mismo que el de la generación anterior, se le ha mejorado el torque. Se trata de un propulsor naftero de 2.5 litros y 170 CV. No se descarta que más adelante se ofrezca una versión turbodiésel. Pero la novedad mecánica del X-Trail es la incorporación de una caja automática de seis marchas con relaciones continuamente variables (CVT). Esta transmisión permite una marcha confortable (uno de sus puntos altos) y optimiza el rendimiento del motor, ya sea en el uso de la potencia o en el consumo de combustible.

El interior también ha cambiado por completo. Lo que primero salta a la vista es la ubicación convencional del tablero de instrumentos, que está detrás del volante (antes se ubicaba en el centro de la plancha). En esta segunda generación se ha apreciado una buena evolución en calidad de materiales y en nivel de terminación. Ha mejorado también la insonorización.

La versión que ha manejado el equipo de Clarín cuesta US$ 46.460. Pero la gama arranca en US$ 38.380.

Fuente: Diario Clarín, edición on line del 19 de junio de 2008. Nota firmada por Gabriel Silveira, la cual se transcribió textualmente










Se instala en la cima de su categoría por su elevada capacidad off road y su alto nivel de confort.






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La evolución de los vehículos todoterreno se ha inclinado hacia el rumbo del confort y su comportamiento sobre el asfalto. Así fueron apareciendo siluetas de 4x4 pero con tracción simple. Y también nacieron nuevas denominaciones para contextualizar modelos que iban llegando, como SUV (Vehículo Utilitario Deportivo) o Crossover (vehículo que se ubica entre un 4x4 y una rural). Pero en los últimos años, algunos todoterreno "livianos" han agregado una variante más: a su reconocido comportamiento sobre el pavimento, le sumaron sistemas o soluciones que incrementan su capacidad fuera del camino. El último y más claro ejemplo de este cambio es la nueva generación del Nissan X-Trail, que ha potenciado su aptitud off road.

A simple vista, y si uno no es un entendido en la materia o no ha tenido antes un X-Trail, la figura de esta nueva generación puede pasar desapercibida, a pesar de que este 4x4 ha cambiado por completo respecto de su antecesor. Si se analiza detalladamente, los cambios son totales. De hecho, ha crecido en todas sus medidas. Pero el estilo se mantuvo inalterable. Según un estudio que realizó la marca japonesa, uno de los aspectos que más valoraron los clientes de la primera generación fue justamente el diseño.

El sistema de tracción del nuevo X-Trail ha sido perfeccionado para aumentar sus capacidades al circular por terrenos complicados. Se puede elegir entre tres opciones: 2WD, para que la fuerza del motor se envíe solamente al eje delantero; Auto, para que el acoplamiento del eje trasero se haga en forma variable y automática, según el tipo de manejo o la característica del suelo; y Lock, para que transmita la fuerza a ambos ejes en forma permanente. Esta última opción se puede utilizar únicamente cuando se circula a menos de 40 km/h. Una vez que se supera esa velocidad el sistema vuelve al modo Auto.

El sistema de tracción trabaja en conjunto con el VDC (Control Dinámico del Vehículo), que incluye todas las asistencias al manejo (ESP, ABS, etcétera). Gracias a esto se agregan dos elementos en esta nueva X-Trail. Uno es el asistente para descensos, que mantiene al vehículo en velocidad constante en una bajada. El otro sistema es una ayuda a las partidas en subida, que impide que el vehículo se vaya para atrás. Estos dos asistentes funcionan plenamente y mejoran la seguridad de los ocupantes y del vehículo. Todo esto, sumado al buen recorrido de la suspensión, lo convierten en uno de los mejores para circular fuera del camino entre los 4x4 sin reductora.

Si bien el motor es el mismo que el de la generación anterior, se le ha mejorado el torque. Se trata de un propulsor naftero de 2.5 litros y 170 CV. No se descarta que más adelante se ofrezca una versión turbodiésel. Pero la novedad mecánica del X-Trail es la incorporación de una caja automática de seis marchas con relaciones continuamente variables (CVT). Esta transmisión permite una marcha confortable (uno de sus puntos altos) y optimiza el rendimiento del motor, ya sea en el uso de la potencia o en el consumo de combustible.

El interior también ha cambiado por completo. Lo que primero salta a la vista es la ubicación convencional del tablero de instrumentos, que está detrás del volante (antes se ubicaba en el centro de la plancha). En esta segunda generación hemos apreciado una buena evolución en calidad de materiales y en nivel de terminación. Ha mejorado también la insonorización.

La versión que hemos manejado cuesta US$ 46.460. Pero la gama arranca en US$ 38.380.

Fuente: Diario Clarín, edición on line del 19 de junio de 2008. Nota firmada por Gabriel Silveira


 
           
     
         
 
   
     
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