Domingo 25 de Agosto de 2019
 
 
 
 
19 de Junio de 2008
     
 
   
 
Un BMW con carrocería de tela flexible
 
El prototipo GINA sorprende por su chasis adaptable. Podría anticipar las formas del futuro Z4
No tiene chapa, no tiene aluminio, no tiene estructuras rígidas convencionales: el BMW GINA tiene todo lo que necesita un prototipo para ser realmente revolucionario, porque no tiene los elementos de la carrocería utilizados normalmente envehículos fabricados en serie, tales como el faldón frontal, capó, aletas, puertas, pasos de rueda, techo, tapa del maletero y chapa posterior.

En este prototipo, estos elementos se sustituyen por una estructura metálica con refuerzos en fibra de carbono que está cubierta por un tejido especial, sumamente resistente y con extrema capacidad de dilatación.

Adicionalmente, así se crean formas totalmente nuevas de la interacción entre el conductor y su automóvil. Diversos elementos de la subestructura son móviles. Estos elementos, controlados electrohidráulicamente, cambian su posición según las condiciones dinámicas del auto y de acuerdo con la voluntad del conductor, con el fin de modificar la forma de la capa exterior del auto y, así, ampliar el tipo y la cantidad de las funciones del vehículo. El mejor ejemplo de ello son los faros. Los faros no están visibles y se encuentran ocultos bajo una cubierta textil especial mientras no sea necesario iluminar la calzada. Cuando el conductor enciende las luces del auto, cambia la forma de la parte frontal del mismo.

El sistema adaptable también considera las necesidades aerodinámicas. La configuración de la zaga incluye la posibilidad de elevar el alerón trasero automáticamente a partir de determinada velocidad.

El tejido exterior es un producto industrial híbrido, constituido de un entramado portante y una capa superficial hidrófoba y resistente al frío y calor. Además, este material se distingue por la estabilidad de su forma. Independientemente de la temperatura y de la humedad del ambiente, mantiene fielmente su forma, sin importar las veces que se ha dilatado.

Así se tiene la seguridad de que la tensión superficial del recubrimiento de la carrocería se mantiene invariable a muy largo plazo. Además, los movimientos de cada uno de los elementos de la carrocería garantizan que los pliegues son plenamente reproducibles, sin posibilidad de fractura.

Fuente: Diario Clarín, edición on line del 19 de junio de 2008.
 
           
     
         
 
   
     
Ir al sitio web de ACARA