Jueves 22 de Agosto de 2019
 
 
 
 
4 de Abril de 2008
     
 
   
 
"No habrá gasoil para la cosecha"
 
Lo advirtió el presidente de Shell, Sr. Juan José Aranguren; calcula que el país va a tener que importar 4,4 millones de m³
Los problemas para el campo están lejos de terminar con las retenciones móviles a las exportaciones. El fantasma que amenaza con volver es la falta de gasoil.

El presidente de la petrolera Shell en la Argentina, Juan José Aranguren, apeló ayer a una ironía para encender la luz de alarma: "Suerte que duró 21 días el paro, porque, si hubiera durado un poco menos, hoy estaríamos discutiendo por qué falta gasoil".

Con el tono tranquilo que caracteriza su hablar, el mismo que ha usado para convertirse en el empresario que más ha criticado en público al kirchnerismo, agregó: "Es lo que se va a venir. Dentro de un par de semanas no va a haber producto para cosechar, no va a haber producto para transportar los granos. Vamos a tener serios problemas".

Aranguren formuló estas declaraciones durante una charla que dio ante estudiantes y profesores de la Universidad Torcuato Di Tella ("Petróleo, economía y política"). Allí no ahorró cuestionamientos al gobierno nacional -en particular, al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno- y a algunas de las empresas que compiten con Shell en el negocio de los combustibles.

La cosecha gruesa (principalmente soja, pero también maíz y girasol) debió haber comenzado en marzo, pero está demorada por el conflicto del campo con el Gobierno. Se espera que comience en estos días. Es el momento del año en que la demanda de gasoil se dispara.

"La oferta está corriendo de atrás a la demanda. Hoy no hay inversión en refinación y la única variable que queda es la importación", afirmó Aranguren. Según los cálculos del número uno de Shell, este año el país deberá importar 3,2 millones de metros cúbicos de gasoil para la "demanda genuina". A eso deberán sumarse otros 1,2 millones necesarios para reemplazar el gas natural como combustible en la generación eléctrica.

Al término de la charla, Aranguren buscó relativizar su advertencia cuando fue consultado por La Nación.

-¿Efectivamente en un par de semanas va a faltar gasoil?

-No, no dije eso, sino que va a haber una demanda importante y que va a haber que abastecerla, nada más.

-¿Porque empieza la cosecha?

-Por todo lo que estuvo ahora frenado, como es el transporte, el tema de la cosecha...

-Pero ¿va a alcanzar el gasoil?

-Y... yo le diría que esperara un par de semanas.

Meteorología

Moreno, el mismo funcionario que alguna vez pronosticó una "lluvia" de gasoil, ya inició 53 causas penales contra Aranguren por faltantes de combustibles que sus inspectores detectaron en distintas estaciones Shell. "Sacar una resolución que diga que hay que ofrecer al mercado 8 o 10 por ciento más de gasoil cada mes respecto del mismo mes del año anterior es prácticamente sentirse un dios, porque eso pretende poder estimar cuándo va a llover o cuándo va a hacer frío", ironizó durante su exposición en la Di Tella el ejecutivo de la firma angloholandesa que, casualmente, hoy mantendrá una reunión con Moreno por otros temas.

De inmediato, cuestionó a sus pares de la competencia: "Aquellas compañías que aceptan esas regulaciones sin chistar, sin hacer un recurso administrativo preliminar, no están haciendo otra cosa que convalidar el sistema. La culpa no es del chancho sino del que le da de comer".

Aranguren dijo que el hecho de que el mercado de combustibles esté dominado por cuatro compañías (una de las cuales, YPF, controla más del 55 por ciento) "hace muy fácil la capacidad de domesticar" y que no se produzcan las protestas que ocurrieron en el campo, pese a que este sector también tiene retenciones móviles. "Hoy estamos pagando 77 o 78 por ciento de retenciones", agregó.

Según reveló, Moreno y el ministro de Economía, Martín Lousteau, habían llegado a un acuerdo para reducir las retenciones. "Pero con este conflicto no creo que salga a la luz la resolución correctora, porque no creo que quede bien estar bajando las retenciones a los productores de crudo y a los refinadores cuando al campo se las subió", sostuvo.

Tras reiterar que Shell no se irá de la Argentina, el directivo vinculó la reducción de la oferta y la baja inversión en el sector con el retraso de los precios. "En Uruguay, el litro de nafta cuesta $ 6 y en Brasil $ 5,20", ejemplificó.

Fuente: Diario La Nación, edición impresa del 4 de abril de 2008. Nota firmada por Oliver Galak

 
           
     
         
 
   
     
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