Domingo 25 de Agosto de 2019
 
 
 
 
20 de Octubre de 2008
     
 
   
 
Cristina recibe a la CGT para pedirle un freno a los reclamos salariales
 
Luego de la reunión con el sector empresarial, es el turno de los gremialistas para avanzar en un acuerdo que garantice la estabilidad de empleo y actividad
La presidenta Cristina Fernández dará esta semana un paso más en su estrategia de comprometer a los principales actores sociales en un acuerdo para contener las consecuencias del colapso financiero internacional en la economía doméstica.... Después del encuentro mantenido el jueves con la primera línea del sector empresario, Cristina recibirá mañana a las 19 a la llamada “mesa chica” de la CGT, liderada por Hugo Moyano, con la intención de arrancarles alguna promesa de responsabilidad y prudencia en sus demandas salariales para evitar profundizar los efectos de la crisis.Los sindicalistas también llegarán al despacho presidencial con un planteo concreto: exigirán, a cambio de mantener en suspenso sus pedidos de mejoras salariales, una intervención firme del Gobierno para evitar que se materialicen las amenazas de algunos sectores empresarios de disponer suspensiones y despidos masivos frente al conflictivo escenario económico, que advierte sobre la posible contracción de la actividad económica. “Vamos a testear de cerca la situación. Estamos pidiendo un control más estricto del Estado porque no queremos que se resienta el mercado laboral”, afirmó el dirigente Omar Viviani, sobre las expectativas de la central obrera respecto al encuentro con la Presidenta.

Cerca de Moyano tomaron nota y valoraron los términos de la reunión que Cristina mantuvo el último jueves con los directivos de las principales cámaras empresarias, a los que les solicitó un compromiso con la estabilidad del empleo. Sin embargo, en la CGT consideran que es necesario que esos gestos también sean acompañados por medidas efectivas. “No alcanza con las expresiones de buena voluntad, los empresarios también tienen que poner un poco de lo que ganaron para superar esta situación y avanzar en un acuerdo positivo para todos”, apuntó Viviani.

Sindicatos de diversas ramas advirtieron que en las últimas semanas comenzó a detectarse una caída en la actividad en varios sectores, situación que provocó suspensiones de personal, eliminación de turnos de producción, recortes de horas extras y adelantos de vacaciones. Esos inconvenientes se detectaron en actividades como la producción automotriz, fabricas de autopartes, industrias textiles y de calzado, alimentación, frigoríficos y algunos sectores de servicios.Justamente ante esa situación y con la intención de evitar que se profundicen los problemas en el mercado laboral, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, arrancará hoy una ronda de encuentros con representantes de cámaras industriales y asociación de bancos. La gestión del funcionario constituirá un intento de poner en práctica el compromiso para que no se produzcan despidos que la Presidenta formuló la semana pasada a los empresarios.

Por otra parte y pese a la preocupación sindical por las suspensiones y cesantías, en la CGT remarcaron que no están dispuestos a enterrar definitivamente su apuesta por conseguir algún tipo de mejora salarial antes de fin de año.

“Por ahora el tema está en suspenso, pero en la primera quincena de diciembre se va a resolver porque los trabajadores están esperando por un resarcimiento que compense el aumento de los precios”, dijo a este diario un dirigente del llamado grupo de los “gordos” de la central obrera.

En ese sentido, la idea es insistir con el reclamo del pago de una suma fija de carácter no remunerativo, de manera de no incrementar las cargas patronales de las empresas en medio del complicado escenario económico. El cronista

En lo que respecta a las automotrices, el informe del matutino consigna que los trabajadores agrupados en Smata iniciarán el 21 de octubre un plan de lucha con paros d una hora que culminará el viernes con una huelga general ante la falta de avances para acordar una suba salarial de los concesionarios de automóviles.

La medida de fuerza, que amenaza con paralizar la actividad de las terminales, tiene lugar en momentos en que varias automotrices comenzaron a suspender personal y eliminar turnos de producción ante la contracción de las ventas producto de la crisis financiera.

Fuente: Diario El Cronista Comercial, edición impresa del 20 de octubre de 2008
 
           
     
         
 
   
     
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