Viernes 23 de Agosto de 2019
 
 
 
 
6 de Noviembre de 2008
     
 
   
 
Tras cinco años, cayeron las ventas de las automotrices
 
En octubre, los concesionarios les compraron a las terminales 3,9% menos
Producto de la incertidumbre que genera la crisis internacional, la retracción del crédito y algunos conflictos gremiales, la venta mayorista de autos en la Argentina registró en octubre su primera caída interanual desde abril de 2003.

Según datos difundidos ayer por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), el mes pasado las terminales radicadas en el país vendieron a los concesionarios 48.019 vehículos, un 3,9% menos que en igual mes de 2007 y un 9,7% menos que en septiembre último. El dato contrasta con la tendencia registrada durante los primeros nueve meses del año, cuando la venta mayorista creció 18,2% en términos interanuales y totalizó 416.469 unidades.

La planilla de Adefa muestra además una fuerte desaceleración en la producción de vehículos nacionales y en la exportación de unidades fabricadas en el país. La producción, que en los primeros tres trimestres había crecido a un ritmo de 23,8% contra igual período del año anterior, en octubre apenas subió 5,1% interanual (cerró en 58.072 vehículos). Y la exportación, que entre enero y septiembre registró una expansión acumulada del 23,2%, mostró el mes pasado una tasa de crecimiento más moderada: 12,8% con relación a octubre de 2007 (equivalente a 39.063 vehículos).

"El mercado está durísimo. Si la caída de la venta mayorista fue de sólo el 4% es porque hay una presión terrible de las automotrices para que los concesionarios compremos autos", confesó el dueño de una importante cadena de venta al público. "Los concesionarios estuvimos comprando mucho más de lo que el mercado absorbe."

El resultado de esta situación es que los concesionarios deben ofrecer importantes descuentos (entre 5 y 10% sobre el precio de lista) para que los clientes acepten concretar la operación. "Hoy las tasas de descubierto de los bancos para nosotros están entre 37 y 40 por ciento. Esto hace que los stocks de todo el mundo quemen", indicó el empresario.

En el sector afirman que la crisis internacional había resentido el mercado, pero que fue la decisión del Gobierno de nacionalizar el sistema previsional lo que produjo la fuerte desaceleración que se ve. "El costo financiero creció mucho, tanto para las empresas, como para la gente", dijo una fuente.

El economista Jorge Todesca, de la consultora Finsoport, señaló que "los concesionarios son los primeros sensores de la cadena, son los que registran que se van concretando menos operaciones".

"Si compran menos autos, es porque hay menos expectativa de ventas a futuro", dijo el ex viceministro de Economía. Según él, las estadísticas de las automotrices son más actualizadas y globales que las de otros sectores, y por eso el fenómeno se refleja antes. "Pero se está viendo retracción en todos los mercados", advirtió.

La mitad del vaso lleno
Pese a las caídas y desaceleraciones, en Adefa consideraron que la realidad no fue tan preocupante como podría haber llegado a ser. "Nosotros creíamos que podía ser mucho más bajo de lo que finalmente terminó siendo", dijo un directivo de la asociación.

La fuente recordó que en octubre hubo paradas en algunas plantas, como las de General Motors, Renault e Iveco, además de repercusiones por el conflicto que el gremio Smata mantiene con los concesionarios. "En esa coyuntura, no son números malos", concluyó.

En efecto, las 58.072 unidades fabricadas con ese contexto prácticamente igualan la cifra de agosto último, el tercer mes más importante de la historia de la industria automotriz nacional. Adefa, de todos modos, reconsideró sus pronósticos de producción para todo 2008, y ahora lo ubica "más cerca de las 600.000 que de las 620.000 unidades", indicaron en la entidad. En ventas al mercado interno mantiene su proyección de 620.000 y en exportación, de 360.000 unidades. En todos los casos, serán cifras récord para la industria.

En una de las terminales radicadas en el país, reconocieron que "la previsión nunca fue que el último trimestre cayera como cayó", aunque relativizaron la situación al inscribirla en un contexto de la economía nacional en el que "se retrajo todo; es un golpe que le pegó a todo el mundo".

Fuente: Diario La Nación, edición on line del 6 de noviembre de 2008
 
           
     
         
 
   
     
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