Domingo 25 de Agosto de 2019
 
 
 
 
18 de Noviembre de 2008
     
 
   
 
Bush traba un pedido de Obama para ayudar a la industria automotriz
 
La Casa Blanca teme que se multipliquen las demandas de otros sectores si cede a la presión de la mayoría demócrata y “abre” el rescate de u$s 700.000 millones a esa industria
Pese a que la Casa Blanca y los legisladores demócratas están de acuerdo en que “algo” debe hacerse para rescatar a la golpeada industria automotriz, siguen sin poder ponerse de acuerdo en “cómo” hacerlo, mientras los datos del sector avanzan de mal en peor.

El Senado, controlado por los demócratas, inició ayer una abreviada sesión postelectoral, conocida en inglés como “lame duck”, con el objetivo de dar respuestas inmediatas a la crisis económica y arrojar un salvavidas a la industria automotriz. Pero los republicanos dejaron nuevamente en la cuerda floja el paquete de ayuda, al menos tal como lo plantea la mayoría demócrata.

Los legisladores demócratas proponen usar u$s 25.000 millones del mega-plan de rescate que aprobó el Congreso a inicios de octubre por un total de u$s 700.000 millones, y destinarlos a créditos a baja tasa a las automotrices más grandes del país: General Motors (GM), Ford y Chrysler.

Sin embargo, los republicanos y la Casa Blanca se oponen, y quieren que el Congreso encuentre otra forma de viabilizar un préstamo según las normativas del Departamento de Energía.

“Una vez que abres la puerta” del fondo de u$s 700.000 millones para determinadas industrias, “otras podrían decir que ellas (también) necesitan ayuda”, señaló la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino.

El presidente electo, Barack Obama, al igual que muchos demócratas en el Congreso, consideran que la ayuda para los Tres Grandes de Detroit debe ser parte de una estrategia a largo plazo para revitalizar al sector y no simplemente entregarles un cheque en blanco.

Los representantes de GM, Ford y Chyrsler –que mañana acudirán a una audiencia de la Cámara de Representantes para exponer la gravedad del problema– insisten en que el fracaso de una sola empresa arrastraría a las demás y desencadenaría la pérdida de millones de empleos. Las ventas de autos nuevos cayó 30% en octubre.

Ayer, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, expresó su disgusto por la resistencia republicana al salvataje. “Los senadores tienen que decidir: o esperamos hasta enero, cuando tengamos un nuevo Congreso y un nuevo presidente, o intentamos tratar de trabajar sobre estos problemas ahora”, sentenció.

Si continúa la resistencia republicana al plan de estímulo, Reid prevé presentar en el pleno del Senado una medida que sólo contenga una extensión de los beneficios de desempleo y ayudas para el sector automotriz, según su oficina.

La industria automotriz ya obtuvo u$s 25.000 millones para desarrollar tecnología que permita fabricar autos más ecológicos, un monto que consideran insuficiente.

Fuente: Diario El Cronista Comercial, edición on line del 18 de noviembre de 2008. EFE y Reuters.


 
           
     
         
 
   
     
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