El
uso del cinturón de seguridad por los ocupantes
de la parte de atrás de un coche podría
prevenir una de cada seis muertes de pasajeros que viajan
en la parte delantera con el cinturón abrochado,
según un estudio de la revista de la Asociación
Americana de Medicina (JAMA).
El estudio, realizado por un grupo de investigadores
norteamericanos pertenecientes al Centro de Prevención
e Investigación de Lesiones de Harborview, en
Seattle, advierte de que cualquier pasajero puede morir
a consecuencia del impacto con uno de los viajeros que
salgan despedidos desde la parte trasera por no llevar
cinturón.
Los autores aseguran que el riesgo de muerte por accidente
de tráfico disminuye si todos los ocupantes de
un vehículo llevan puesto el cinturón
de seguridad. Para comprobar esa asociación,
los investigadores analizaron datos oficiales de accidentes
de tráfico ocurridos en Estados Unidos desde
1988 a 2000, y centraron su investigación en
parejas que iban en un mismo coche cuando colisionaron.
El estudio se basó en comprobar la presencia
de otros ocupantes (aparte de la pareja de referencia)
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